Nadi Shodhana Pranayama es una de las técnicas respiratorias más veneradas y practicadas de toda la tradición del yoga. El nombre se traduce del sánscrito como “purificación de los canales”: “nadi” significa canal de energía y “shodhana” significa limpiar o purificar. Según la anatomía yóguica, el cuerpo humano contiene 72.000 nadis por los que fluye el prana (energía vital), y Nadi Shodhana está diseñada, según la tradición, para eliminar los bloqueos de estos canales, en particular de los dos nadis principales: Ida (el canal lunar, asociado con la fosa nasal izquierda) y Pingala (el canal solar, asociado con la fosa nasal derecha). Al alternar la respiración entre las fosas nasales con un patrón rítmico y preciso, esta técnica busca equilibrar estas dos corrientes de energía fundamentales y, según la tradición, crea las condiciones para que el prana fluya por Sushumna Nadi, el canal central asociado con el despertar espiritual. Nadi Shodhana aparece en prácticamente todos los textos yóguicos importantes, desde el Hatha Yoga Pradipika hasta los comentarios a los Yoga Sutras, y sigue siendo el pranayama más recomendado para la práctica diaria en todas las escuelas de yoga.
Instrucciones paso a paso
- Siéntate en una postura cómoda y erguida, como Sukhasana (Postura Fácil), Vajrasana (Postura del Héroe) o Padmasana (Postura del Loto). Deja que la columna esté alta, los hombros relajados y la mano izquierda descansando sobre la rodilla.
- Lleva la mano derecha a Vishnu Mudra, plegando los dedos índice y medio hacia la palma.
- Cierra la fosa nasal derecha con el pulgar derecho. Exhala por completo por la fosa izquierda para comenzar con los pulmones vacíos.
- Inhala lenta y profundamente por la fosa izquierda durante una cuenta de 4.
- Cierra ambas fosas nasales (el pulgar en la derecha y el anular en la izquierda) y retén el aire durante una cuenta de 4. Esta fase de retención distingue a Nadi Shodhana de la más sencilla Anulom Vilom.
- Suelta la fosa derecha y exhala lentamente por ese lado durante una cuenta de 4.
- Inhala por la fosa derecha durante una cuenta de 4; luego cierra ambas fosas y retén durante una cuenta de 4.
- Suelta la fosa izquierda y exhala por el lado izquierdo durante una cuenta de 4. Con esto completas una ronda. Practica de 8 a 12 rondas.
Beneficios
- En la tradición se dice que equilibra los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro; esta idea no está respaldada por la neurociencia actual.
- Muchas personas notan un estado de alerta tranquila, ideal para la meditación y el trabajo enfocado.
- En la tradición se dice que purifica los nadis (canales de energía), permitiendo que el prana fluya con más libertad.
- Muchas personas encuentran que el patrón rítmico de alternancia les ayuda a sentirse menos estresadas; algunos estudios pequeños apuntan en esa dirección, pero la evidencia es limitada.
- Algunos estudios pequeños sugieren que la respiración lenta por fosas alternas puede reducir brevemente la frecuencia cardíaca y la presión arterial; la evidencia es mixta.
- Muchas personas la usan para prepararse a meditar, pues crea un estado interior equilibrado y receptivo.
Consejos para la práctica
- Mantén la misma duración en todas las fases de la respiración. Ya uses una cuenta de 4 o más larga, la simetría es esencial para el efecto equilibrante de la técnica.
- Si la fase de retención te resulta incómoda, empieza sin ella (al estilo de Anulom Vilom) y añádela cuando tu capacidad se haya desarrollado.
- Usa el contacto más ligero posible con los dedos sobre las fosas nasales. Presionar demasiado crea tensión en la mano, el brazo y el rostro, lo que resta calidad meditativa a la práctica.
- Si una fosa nasal está bastante más bloqueada que la otra, haz unas cuantas rondas de respiración natural o prueba a recostarte sobre el lado contrario durante unos minutos para favorecer que se abra la fosa bloqueada.
Cuándo practicarla
Nadi Shodhana es el pranayama más versátil y el más recomendado de forma universal para la práctica diaria. Es igual de eficaz al comienzo de una sesión de yoga (para centrar y preparar la mente), al final (para integrar los efectos de la práctica) o como meditación respiratoria independiente a cualquier hora del día. Muchos practicantes la consideran la técnica respiratoria más valiosa de todo su repertorio.
Es especialmente poderosa antes de meditar, donde su efecto equilibrante crea las condiciones internas ideales para una postura sentada sostenida y sin esfuerzo. También es una excelente opción en periodos de turbulencia emocional, fatiga mental o bloqueo creativo, ya que ayuda a muchas personas a sentirse más equilibradas y abre el camino a una percepción renovada. Para quienes solo pueden comprometerse con una práctica diaria de pranayama, Nadi Shodhana es la recomendación casi unánime de los profesores de yoga de todas las tradiciones, un testimonio de su extraordinaria profundidad, seguridad y potencial transformador.