Postura del Cocodrilo
Makarasana
mah-kah-RAH-sah-nah
Prueba rápida: ¿conoces esta postura?
Una postura calmante de descanso boca abajo, tumbado sobre el vientre con la cabeza apoyada en los antebrazos. La Postura del Cocodrilo invita a una respiración abdominal profunda mientras el abdomen se presiona suavemente contra el suelo. Es una forma reconfortante de soltar la espalda y calmar la mente entre posturas más activas.
Cómo hacer Postura del Cocodrilo
- Túmbate boca abajo sobre la esterilla con las piernas extendidas detrás, separadas al ancho de las caderas o un poco más. Deja que los pies giren hacia dentro o hacia fuera, como te resulte cómodo.
- Apila los antebrazos delante de ti, uno sobre otro, y apoya la frente en ellos. Mantén los codos relajados y los hombros lejos de las orejas.
- Suaviza las piernas, los glúteos y la zona lumbar, dejando que todo el cuerpo pese sobre el suelo.
- Respira despacio hacia el vientre, sintiendo cómo presiona suavemente la esterilla al inhalar y se ablanda al exhalar.
- Permanece de uno a tres minutos; después presiona las manos contra el suelo para subir despacio o rueda hacia un costado.
Beneficios
- Favorece una respiración diafragmática profunda y lenta
- Libera la tensión de la espalda y los hombros
- Promueve la relajación y la calma
- Ofrece una pausa reparadora entre posturas activas
- Abre suavemente la parte frontal de las caderas
Músculos que intervienen
Modificaciones
- Coloca una manta doblada bajo el pecho o las caderas para mayor comodidad
- Apoya la frente sobre los puños apilados o una toalla doblada en lugar de los antebrazos
- Gira la cabeza hacia un lado con la mejilla sobre las manos si el cuello se siente tenso
Precauciones
- Evita la postura durante el embarazo o después de una cirugía abdominal reciente
- Ten precaución si tienes molestias en el cuello o los hombros; apoya la cabeza en una posición cómoda
- Omite esta postura si estar boca abajo te causa molestias o dificultad para respirar